Flaskepant, el sistema de reciclaje danés

Hace unos días una amiga me comentó que cuando llegó a Copenhague desde su Argentina natal estuvo tirando latas y botellas de plástico a lo largo de un mes completo sin saber que estaba pagando un depósito por ellas. Se quejaba, muy mucho, de que nadie, ni siquiera en la International House (organización que ayuda a integrar a los nuevos ciudadanos), le había explicado que en Dinamarca cuando compras un envase de este tipo directamente te cobran como mínimo 1 corona (kr).

Mi amiga me hizo caer en la cuenta de lo fácil que hubiera sido, y lo que se habría ahorrado, si alguien le hubiera contando sobre el sistema de reciclaje con depósito danés. Así, inspirada en su historia, y en la de los amigos y familiares que me han visitado y han tirado sin miramientos envases a la basura, o lo que es peor, los han aplastado con locura pensando “así ocupa menos y se recicla mejor”, he aquí un post de cómo funciona este bendito sistema.

Flaskepant, sistema de reciclaje danés

El flaskepant

Este sistema, conocido como flaskepant, es bastante simple. Una vez que lo conoces te parece hasta práctico. En Dinamarca cuando compras un envase del tipo lata de refresco, automáticamente estás dejando entre 1 y 3 kr en depósito. Si quieres recuperar ese dinero tienes que devolver el envase. Hasta aquí todo bien. Así que amigo latino, cuando vengas a visitarnos y te invitemos a una cerveza en casa nada de despachurrar la lata como si fueses Hulk, al menos que quieras escuchar un doloroso e intenso grito de “noooo, eso cuesta 1 coronaaaaaa”.

De acuerdo, 1 kr no es mucho dinero. Pero si juntas todas esas latas y/o botellas que consumes a lo largo del mes puedes tener una grata sorpresa cuando las devuelves en la máquina del supermercado. Sobre todo porque ya habías pagado por ellas. Por cierto, por si no lo sabías las botellas de vino no sirven, así que deja de intentarlo. Sólo te van a cobrar, y devolver, el depósito en los envases que tienen el sello pant. Conozco a alguno, sin acusar a nadie, que se ha llevado el sello pant de la botella en algún restaurante (no queda muy bien coger la cerveza directamente) y luego lo ha pegado en una de vino. 🙂

Flaskepant, sistema de reciclaje danés

Hay 3 tipos de depósitos diferentes:

  • Pant A: 1 kr
  • Pant B: 1.5 kr
  • Pant C: 3 kr

Lo peor de este sistema es sin duda la acumulación de envases en tu casa. No merece mucho la pena ir a canjearlos si son pocos. En las máquinas de devolución también normalmente hay cola, algo que no gusta a nadie. Te aseguro que vas a odiar a aquellos que están delante de ti con una bolsa de basura de 20 litros llena de latas. Pero eso son gajes del oficio, y lo realmente importante del flaskepant es que por motivación económica, o sin ella, estás reciclando.

Seguimos con el proceso. Una vez que has introducido los envases en la máquina tienes que presionar el botón verde para recibir el ticket con el valor del dinero de tu devolución. Ten cuidado, porque también conozco a más de uno que se ha ido sin el recibo. Igualmente tienes la opción de donar el dinero a alguna organización social. El recibo lo canjeas en el supermercado, normalmente como forma de pago de tu compra.

Turista en Dinamarca

Otra de las cosas a tener en cuenta, sobre todo para el que viene a Dinamarca como turista, es que cuando compres una botella de agua en un kiosk danés o en un 7 eleven (los hay por todos lados) también te van a cobrar este depósito. Probablemente si estás turisteando lo que menos te apetece es guardar los envases con pant para cambiarlos más tarde. Aquí la recomendación es dejarlos cerca de la papelera pero siempre por fuera. ¿Por qué? Pues porque hay mucha gente que se dedica a recogerlos para sacarse unas coronillas y al dejarlos fuera de la papelera estás simplemente ayudándolos a no ensuciarse mucho en busca de la pant.

También es importante saber que en Dinamarca se genera una situación inversa a la vivida en otros países: la gente que acecha a tu grupo de amigos mientras te tomas unas cervecitas en algún parque (aquí se puede beber en la calle sin ser multado), no vende cervesha cervesha, sólo están a la caza de la lata vacía. Así que tranquilo, ya depende de ti si quieres o no darles tu envase. 

Con todo esto ya no tienes excusa para no reciclar, ni para decir que no estabas informado. ¿Alguna experiencia con el flaskepant? ¿Qué te parece este sistema? ¿Lo aplicarías en tu país?

Post publicado originalmente en hyggelistas.com
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